Registro Nacional de las Personas
La presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE), María Eugenia Villagrán de León, de manera valiente y decidida, denunció que la falta de financiamiento al TSE y al Registro Nacional de Personas (Renap) podría incidir negativamente en el proceso electoral que se llevará a cabo en 2011.
Preocupa sobremanera la posibilidad de que los comicios se celebren con dos documentos de identificación personal, la cédula de vecindad y el Documento Personal de Identificación (DPI), porque daría lugar a problemas graves de control y fiscalización; y asimismo posibilitaría la manipulación de la votación.
Sin duda, un fraude electoral sería el acabose para nuestro país. Sería un grotesco retorno al pasado. Y, por supuesto, abriría la puerta a todo tipo de cuestionamientos e ilegitimidades, tal y como ocurre actualmente en Nicaragua y Venezuela.
En Guatemala, desde que se instaló el Tribunal Supremo Electoral (TSE), el 30 de junio de 1983, bajo la sabia y diligente conducción del abogado Arturo Herbruger Asturias (QEPD), todos los procesos electorales han sido limpios y transparentes, dejando detrás aquellos macabros fraudes electorales durante los regímenes militaristas (1970-85). Por consiguiente, lo menos que podríamos esperar es que se repitieran estos eventos desafortunados.
Por tanto, exigimos al Ministerio de Finanzas Públicas, que tiene dinero para todo menos para el Renap y TSE, así como al Congreso, cuyos diputados decretan cualquier cantidad de empréstitos y endeudamientos y se autorecetan millones de quetzales, que garanticen los fondos suficientes para el TSE y el Renap, a fin de que el próximo proceso electoral no sufra trastornos e inconvenientes que pudieran comprometer los resultados.
Esta denuncia pública que ha lanzado la presidenta del TSE debería de ser suficiente para que la indiferencia del Ejecutivo y del Legislativo respecto de la organización del proceso electoral y de la elaboración y entrega del DPI termine.
Si, por el contrario, los fondos necesarios no llegaran al TSE y al Renap para los fines indicados, deberemos suponer que no hay interés de su parte en que las elecciones generales que se celebrarán en 2011 sean limpias y transparentes.
Esto solamente vendría a confirmar que si bien en todos los países del mundo se cuecen habas, en Guatemala sólo habas se cuecen.